El “tono” desafiante es de un auténtico Julio Bocca: “En la cuenta oficial del @balletteatrocolon tenemos solo [solo, enfatiza] 80 mil seguidores, así que quiero, a ver si les interesa, proponerles un desafío: si más o menos en una semana llegamos a un millón de seguidores traeré de nuevo a Marianela Núñez a bailar en octubre el próximo título de la temporada, Onegin“. El video en el que director del Ballet Estable del Teatro Colón lanza la tentadora invitación se compartió hoy, por supuesto, en la misma cuenta de Instagram que espera disparar su contador. Y tiene un dejo de “locura”: él mismo lo reconoce así, divertido, tras su picarona insinuación: “¿Si en la Argentina somos unos 47 millones de personas, un millón no es nada, no? Así que bueno, se los dejo en sus manos”.
El “tono” desafiante es de un auténtico Julio Bocca: “En la cuenta oficial del @balletteatrocolon tenemos solo [solo, enfatiza] 80 mil seguidores, así que quiero, a ver si les interesa, proponerles un desafío: si más o menos en una semana llegamos a un millón de seguidores traeré de nuevo a Marianela Núñez a bailar en octubre el próximo título de la temporada, Onegin“. El video en el que director del Ballet Estable del Teatro Colón lanza la tentadora invitación se compartió hoy, por supuesto, en la misma cuenta de Instagram que espera disparar su contador. Y tiene un dejo de “locura”: él mismo lo reconoce así, divertido, tras su picarona insinuación: “¿Si en la Argentina somos unos 47 millones de personas, un millón no es nada, no? Así que bueno, se los dejo en sus manos”.
La estrategia es buena, sobre todo porque ganan todos: el Colón ampliaría su alcance en redes sociales -con lo que sabemos que eso vale hoy-, el público se reencontraría con una artista que ha generado un fervor prácticamente inédito desde que el propio Bocca se bajó de los escenarios en 2007, y la taquilla cerraría esta carambola con una venta de entradas que tendría los minutos contados.
“Quería hacer algo diferente y que la gente sea parte del Ballet del Colón o empiece a conocerlo más. Me pareció una forma linda y divertida”, dijo Bocca a LA NACION, que cuando asumió había declarado que entre sus principales objetivos está poner a la compañía entre las mejores del mundo. Y Núñez confirmó que estaría lista para volver a hacer las valijas: “¡Ojalá que lleguemos al millón así vuelvo! -respondió a la consulta-. Y más con el rol que siento que más me identifica».
Basta recordar que a comienzos de este mes, la estrella argentina del Royal Ballet de Londres se presentó en dos funciones sold out con Don Quijote, y generó un boom. “Del otro lado del océano se siente todo este amor”, le dijo al público, que la esperaba ese jueves a la noche en la puerta de artistas después de su primer espectáculo, acompañada del cubano Patricio Revé, con quien formó una pareja magnética. Ese fervor popular se había hecho notar dentro de la sala, de la platea al paraíso. A cada aparición, los aplausos, y al final del acto, una ovación.
El Ballet Estable ya trabaja en la sala de ensayo con dos estimados repositores, Agneta y Victor Valcu, en un nuevo montaje de Onegin, drama de John Cranko, basado en la novela de Alexander Pushkin, con música de Tchaikovsky; sin dudas, uno de los ballets favoritos del siglo XX, tanto para los intérpretes como para el público. Tendrá funciones del 3 al 14 de octubre, con varias parejas de la casa. Según había declarado Núñez en su reciente visita, su próximo título tras el receso de vacaciones en Convent Garden sería La Fille Mal Gardée, que en la página web de la Royal Opera House la anota en el rol principal a partir del 18 de octubre. Los calendarios cierran.
“El sueño está en sus manos. ¿Nos ayudan a hacerlo realidad?“, cierra Bocca el posteo.