El deporte es dinámico y cada vez más a nivel internacional. La Federación Internacional de Vóleibol (FIVB) decidió que los Mundiales se jueguen cada dos años y también aumentar de 24 a 32 participantes tanto en la rama masculina como en la femenina. Desde este año la máxima competencia internacional de este deporte, después de los Juegos Olímpicos, tendrá esta periodicidad. Desde este viernes 22 de agosto hasta el 7 de septiembre 32 países lucharán por quedarse con el trofeo mundialista que en 2022 fue para Serbia al ganarle la final a Brasil.
Las Panteras, en cambio, tienen sus propios objetivos. En el Mundial 2022 tuvieron el logro histórico de pasar a segunda ronda por primera vez, pero debido a los cambios que ya se mencionaron, el modo de disputa se modificó y ahora será más complicado pasar a octavos de final. Página/12 se comunicó con Facundo Morando, entrenador del seleccionado, quien trabaja en equipo y está en contacto permanente con Daniel Castellani, quien asumió ese cargo de manera integral, pero que por cuestiones de salud no pudo viajar a la gira previa ni al Mundial.
La Selección Argentina femenina viene en crecimiento sostenido desde hace una década. Desde 2014 participó de todos los mundiales, se clasificó a dos Juegos Olímpicos, logró una medalla en Juegos Panamericanos por primera vez y ganó dos Copas Panamericanas. Aún así todavía está muy lejos de las grandes potencias de este deporte. Hay varias razones, principalmente, la poca competencia internacional al estar tan lejos y no tener la posibilidad de jugar permanentemente con países europeos. El objetivo para este año era clasificarse a la VNL, lo que le daría otro rodaje competitivo. Las Panteras ganaron la Copa América pero no les alcanzó en el ranking para entrar a la competencia del año siguiente, quedó a 3 puntos de Ucrania quien ascendió a la Liga de Naciones anual.
Como preparación para el Mundial, la Selección disputó un torneo amistoso en Corea donde jugó contra países con los que comparte el grupo del torneo. «Como no jugamos VNL no tenemos mucha posibilidad de competir con equipos potentes. Es clave venir antes para tener un roce previo y para adaptarnos al horario que es un viaje muy duro. Poder venir y competir en este nivel previo al Mundial es muy bueno. La idea es adaptarnos a ese estilo de juego», comentó el entrenador.