El reencuentro de Charly García, León Gieco, María Rosa Yorio, Nito Mestre y Raúl Porchetto, los integrantes de un supergrupo llamado Porsuigieco que dejó su huella con un único disco publicado hace 50 años, es una de las noticias del año del rock y la cultura popular argentinos.
El motivo de la difusión de este reencuentro entre los cinco músicos -cada uno con su propia y relevante historia musical en estos 50 años- es la inminente reedición remasterizada del disco Porsuigieco en vinilo, CD y a través de plataformas digitales. Este lanzamiento es posible gracias a la recuperación del catálogo histórico del sello Music Hall por parte del Instituto Nacional de la Música (INAMU), que firmó un acuerdo con el sello DBN para reeditar el material a partir de la cinta máster original. Según le dijo Bernabé “Buco” Cantlon, presidente del Instituto, a Infobae Cultura “fue un reencuentro de amigos”. El proceso para concretarlo llevó mucho tiempo, detalla: “No sucedió de una semana a la otra y solo tenía sentido si estaban los cinco bien. Como remarcaba Raúl Porchetto en la reunión, era importante que los cinco estuvieran escuchando y analizando todo el material. Si no, no tenía el sentido del espíritu inicial con el que empezó”.
El reencuentro tuvo lugar en el Estudio Crazy Diamond de Parque Chacabuco, propiedad del histórico ingeniero de sonido del rock argentino Gustavo Gauvry. Allí se presentó la versión definitiva a los músicos, que incluirá incluirá dos canciones remezcladas —“El fantasma de Canterville”, un clásico de Charly García inspirado en la obra de Oscar Wilde, y “La mamá de Jimmy”, ambas canciones que todavía toca en vivo León Gieco—, un insert doble con fotografías inéditas y el primer afiche del grupo, dibujado por el propio García.
Durante la escucha colectiva, los músicos compartieron anécdotas y recuerdos que pusieron en perspectiva la relevancia del disco. María Rosa Yorio, al oír “El fantasma de Canterville”, expresó: “¡Cómo me gustaba cantar esta parte! ‘Esa careta idiota que tira y tira para atrás’”. Raúl Porchetto destacó la complejidad de “Puertas de Acuario”: “Acá cantamos dos letras diferentes, no solo dos melodías. Dos letras diferentes al mismo tiempo”. Nito Mestre recordó su debut al piano en “La Colina de la Vida” y, dirigiéndose a Charly García, bromeó: “Mirá lo que tuve que hacer porque ese día no viniste”. León Gieco aportó detalles sobre el arte gráfico: “La tapa, en realidad, éramos nosotros en la ventana. Después fue idea de Charly sacarnos y usar esa imagen como tapa”. Y Charly García, al escuchar una versión alternativa de “Viejo, solo y borracho”, otra joya de su cosecha, comentó: “Toqué el piano a lo Elton John”.
Tras la grabación del álbum, el grupo no volvió a reunirse de forma regular. Hubo rumores sobre posibles conciertos masivos, pero solo se concretó una última aparición en noviembre de 1977 en el Festival del Amor en el Luna Park, que marcó la transición de Charly García entre su banda La Máquina de Hacer Pájaros y lo que luego sería la creación de Serú Giran en Brasil. El resto es historia y leyenda.